Tasación

Qué es un ACM y en qué se diferencia de una tasación formal

Santiago Crespo
Santiago Crespo

Publicado el 21 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Corredor inmobiliario analizando comparables para un análisis comparativo de mercado
Contenido

Cuando un propietario pregunta "¿cuánto vale mi casa?", la respuesta de una inmobiliaria casi nunca sale de una tasación formal. Sale de un ACM, un análisis comparativo de mercado. Es la herramienta más usada en el día a día del corredor, y también la que más se confunde con otras cosas.

En esta guía vas a ver qué es exactamente un ACM, en qué se diferencia de una tasación formal, cómo se hace paso a paso y cuáles son los errores que más le cuestan credibilidad a una inmobiliaria.

Qué es un ACM

Un ACM es un método para estimar el valor de una propiedad comparándola con otras similares de la misma zona. La lógica es simple: si tres departamentos parecidos, en la misma cuadra, se ofrecen alrededor de cierto valor por metro cuadrado, la propiedad que estás tasando debería moverse en un rango cercano, corregido por lo que la hace mejor o peor que ellos.

Las propiedades que se usan como referencia se llaman comparables. La calidad de un ACM depende casi por completo de qué tan bien elegidos y ajustados estén esos comparables.

Para qué lo usa una inmobiliaria

El ACM cumple tres funciones a la vez:

  • Fijar el precio de salida. Define con qué valor conviene publicar la propiedad para que se venda en un plazo razonable.
  • Captar la propiedad. Es el documento que el propietario compara entre dos o tres inmobiliarias antes de decidir a quién le encarga la venta.
  • Fundamentar el precio. Cuando el propietario espera más de lo que el mercado convalida, el ACM es la evidencia que permite tener esa conversación con datos y no con opiniones.

Por eso un ACM no es solo un cálculo: es una pieza comercial. Un buen número mal explicado pierde contra un número optimista bien presentado.

ACM vs. tasación formal

La confusión es habitual porque, en el lenguaje cotidiano, a las dos se las llama "tasación". Pero responden a objetivos distintos.

AspectoACMTasación formal
ObjetivoFijar un precio de venta y captar la propiedadDeterminar un valor con un fin específico (crédito, juicio, sucesión, seguro)
Quién la haceLa inmobiliaria o el corredorUn profesional habilitado según el fin, con las normas que exige quien la pide
Datos de basePropiedades publicadas u operadas en la zonaSegún la norma aplicable; puede incluir inspección técnica, documentación y otros métodos
MétodosComparativo, con ajustesComparativo, de costo o de renta, según el caso
ResultadoRango de valores y precio recomendadoUn valor a una fecha, con las formalidades que pide el destinatario
UsoComercialBancario, judicial, patrimonial

La regla práctica: si el valor se usa para vender, es un ACM; si se usa para que un tercero (un banco, un juez) tome una decisión, es una tasación formal. Un ACM bien hecho puede ser muy riguroso, pero no reemplaza una tasación pedida con fines bancarios o judiciales.

Cómo se hace un ACM, paso a paso

1. Relevar la propiedad

Superficies discriminadas (cubierta, semicubierta y descubierta), ambientes, dormitorios, baños, cochera, antigüedad, estado, orientación, piso y amenities. Conviene tomar las superficies del plano o del reglamento, no de lo que "dice el dueño".

2. Elegir los comparables

Propiedades de la misma zona y tipología, con superficie parecida. Tres comparables buenos valen más que diez dudosos. Guardá el link de cada aviso: le permite al propietario verificar que los datos son reales.

3. Homogeneizar las superficies

No todos los metros valen lo mismo. Un metro de terraza no vale lo que un metro de living. Por eso se lleva todo a superficie homogeneizada: la cubierta completa y la semicubierta y la descubierta con un porcentaje menor.

4. Calcular el valor por metro cuadrado de cada comparable

Se divide el valor de cada comparable por su superficie homogeneizada. Ese valor unitario es la base para comparar.

5. Ajustar por las diferencias

Si el comparable está en mejor estado, tiene cochera o está en un piso más alto, su valor se corrige para reflejar esa diferencia. Este paso es donde más pesa el criterio del corredor.

6. Ponderar según la calidad de cada comparable

Un comparable casi idéntico a la propiedad tasada tiene que influir más que uno que se parece poco. Un promedio simple trata a todos por igual y suele distorsionar el resultado.

7. Expresar el resultado como un rango

El mercado no tiene un precio exacto. Un rango (conservador, probable y superior) es más honesto y más fácil de defender que un número único. Si querés ver cómo lo resolvemos en Tasium, está explicado en nuestra metodología.

Los errores más comunes

  • Comparables de otra zona. Dos cuadras pueden cambiar mucho el valor. Si no hay comparables en la zona, conviene decirlo y ampliar el radio con criterio, no disimularlo.
  • Mezclar tipologías. Comparar un departamento con un PH o una casa distorsiona el valor por metro cuadrado.
  • Computar todos los metros igual. Sumar la terraza como si fuera superficie cubierta infla el valor de unas propiedades y deprime el de otras.
  • Confundir publicación con cierre. Los comparables publicados muestran lo que se pide, no lo que se paga. El ACM tiene que dejar clara esa diferencia.
  • No mostrar el razonamiento. Si el propietario no puede seguir cómo se llegó al número, el valor parece una opinión. Y una opinión siempre pierde contra la de otra inmobiliaria que promete más.

Qué tiene que tener el informe de un ACM

Un informe convence cuando el propietario puede seguir el razonamiento completo: la ficha de su propiedad, los comparables con su link, el valor por metro cuadrado de la zona, el rango de valores, el precio recomendado y la estrategia de comercialización. Lo desarrollamos en detalle en nuestra guía de tasación de inmuebles.

El ACM es, muchas veces, el primer documento formal que un propietario recibe de tu inmobiliaria. Vale la pena que se vea como tal.

Preguntas frecuentes

¿Un ACM tiene validez legal?

No como tasación formal. Es un análisis comercial para fijar el precio de venta. Para un crédito hipotecario, un juicio o una sucesión se necesita una tasación hecha según las normas que pida el banco o el juzgado.

¿Cuántos comparables necesita un ACM?

No hay un número fijo, pero tres comparables bien elegidos de la misma zona y tipología suelen ser suficientes. Importa más la calidad que la cantidad.

¿Por qué el ACM usa propiedades publicadas y no ventas cerradas?

Porque el precio de cierre de las operaciones rara vez es público. Por eso un buen ACM aclara que trabaja con valores de publicación y los distingue del precio al que finalmente se cierra.

¿Qué diferencia hay entre ACM y método comparativo?

En la práctica son lo mismo: el ACM es la aplicación del método comparativo que hacen las inmobiliarias para fijar el precio de venta de una propiedad.

Santiago Crespo

Santiago Crespo

Co-Founder

Lic. en Marketing, con más de 20 años de experiencia desarrollando estrategias de marketing y ventas. Trabajo en multinacionales como DIAGEO y Moët Hennessy, como también fue Gerente de Marketing y Comunicación en Miranda Bosch y Gerente General en Crecer Inmobiliaria. Actualmente también es consultor de Real Estate y director en HRC Consultora.

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